Mientras consumo me consumo
Es casi lógico, cada vez que me convencen que tengo una nueva necesidad, estoy liquidado. Una nueva cuenta se suma a las innumerables cuentas y la lapicera firma otro cheque que espero tenga fondos disponibles. Claro, es un problema pero LO NECESITO ¡Cómo pude vivir todo este tiempo sin eso!!! Es una suerte que el mundo me abriera los ojos y me demostrara cuán equivocado estaba. Ahora soy ¿feliz?
Pero la consola no importa, tuve autito, un mecano, una pelota de trapo y las rodillas sangrantes de revolcarme en el patio. También recuerdos de coscorrones cuando pasaba corriendo en el caballo-escoba, arrancando las hojas de los pobre helechos. De todas maneras, eso es el pasado, el nuevo altar del consumo se llama moviles y allí gobierna la diosa I-Phone aunque tampoco soy su súbdito.
Claro que, tener un sitio en la web no me permite estar totalmente fuera de esos cultos y tanto moviles como lectores de feeds me crean un conflicto mental: ¿debo tenerlos en cuenta o debo ignorarlos?
No es una pregunta abstracta, poco a poco se va haciendo importante responderla. El hecho que mucha gente (incluido yo) leamos blogs a través de algún sistema de feeds genera un punto a tener en cuenta: ¿qué ven ellos? ¿qué vemos nosotros? Es que un lector de feeds ignora las propiedades gráficas de las páginas, es decir, las simplifica y en esa simplificación, los detalles sucumben. Se muestra lo oculto, hay cosas que no funcionan, la estética que tanto cuidamos desaparece en la blancura de la minimización igualitaria. Un texto de color claro será invisible, eso que con tanto cuidado logramos ubicar de manera precisa se ve torcido.
¿Qué hacer?
Aunque aún no tiene la misma importancia, el uso de telefonía movil para acceder a la web genera el mismo dilema. El consumo parece ponernos frente a una contradicción, por un lado, los monitores son cada vez más grandes y de mayor resolución y por el otro, nos alientan a navegar en móviles con pantallitas diminutas. Es casi una locura ¿para quién tenemos que hacer los sitios?
Mi respuesta a eso es simple y brutal: para nosotros mismos.
¿Acaso es lo mismo ver una película en un cine con una pantalla que todo lo abarca y un sonido que te envuelve que verla en tu casa mientas los autos pasan haciendo ruido? Si es lo mismo, no hay problema, las nuevas tecnologías están para tu servicio. Pero si no es lo mismo, entonces …
Pués, la verdad, tengo mis propias conclusiones porque lo mejor de las contradicciones es evitarlas. Los sitios web fueron hechos para ser visitados in-situ, es cierto que algunos sólo dan algún tipo de información y que da lo mismo leer eso en una página que en un texto sin formato pero hay muchos otros que no, que requieren ser visitados para ser disfrutados y por lo tanto, obligarlos a reducirse a meros repetidores de textos es un pecado mortal. Yo disfruto de un buen diseño, me maravillo con la simplicidad y la originalidad. Me gusta descubrir los detalles y los rincones de una página web. Me sorprende, me anima, me saca una sonrisa. Placer en estado puro. Placer por el placer mismo.
El resto, se los regalo.

Mientras consumo me consumo








